Pozuelo debe exportar su calidad musical como lo ha hecho Liria, distinguida recientemente por la UNESCO como Ciudad Creativa de la Música

El 22 de este mes de noviembre se celebra el Día de la Música en todo el mundo y el de Santa Cecilia, patrona de la música y de los músicos, en toda España. Fue el papa Gregorio XIII quien, en 1594, la nombró con ese rutilante título porque, según él, “ha demostrado una atracción irresistible hacia los acordes melodiosos de los instrumentos”. Teniendo en cuenta que la inmensa mayoría de los que habitaron y habitamos este planeta nos sentimos atraídos por la música, poco mérito presenta ese razonamiento papal.

Pero eso ocurría a fines del siglo XVI, cuando ya habían dejado su sello original compositores de la talla de Claudio Monteverdi, Adrián Willaert o Antonio de Cabezón, entre muchos otros. A lo largo de los siguientes siglos y hasta la actualidad, la música ha evolucionado en todo el planeta de acuerdo a tendencias, modas, costumbres y exigencias de las sociedades contemporáneas. Así, mientras que la música clásica se ha basado en las tradiciones de la música litúrgica y secular de Occidente, la música tradicional, folclórica o popular, como se la quiera llamar, se ha transmitido de padres a hijos como uno más de los valores y la cultura de cada pueblo.

Tardía, pero aun antigua con sus casi 120 años, Pozuelo cuenta con su propia historia musical. Por aquellos años de comienzos del siglo XX, aprovechando el buen tiempo, los domingos y días de fiesta se celebraban bailes en la plaza (hoy Plaza de la Coronación).

Entonces, igual que hoy, Pozuelo era uno de los municipios madrileños donde más se ama y disfruta de la música. En 1901 apareció la primera banda musical de nuestra ciudad: Unión Siglo XX. Los más mayores recuerdan que los músicos solían ensayar en el Casino que había en el camino de Valdenovillos, que tocaban en el baile por turnos y que, en las grandes fiestas, formaban una única banda de música.

La Unión Siglo XX llegó a edificar una casa que sirvió como salón de baile y escuela de música. El local contaba también con un escenario donde ensayaba la banda y se utilizaba para representaciones teatrales. Disponía de un ambigú (bar donde se sirven comidas) y una biblioteca donde se guardaban las partituras y se enseñaba música (lectura e interpretación). Tanto el escenario como la biblioteca nos indican que La Unión Siglo XX tenía, además de un fin puramente recreativo (el baile), otro cultural (el teatro, la biblioteca y la escuela de música). Más tarde, en 1912, esta primera banda musical de Pozuelo cambió su denominación por “Sociedad Recreativa La Ynseparable”, cuyo fin principal era organizar bailes.

Tras el rastro musical que nos ha dejado La Ynseparable desde su fundación en el lejano año de 1901, fueron creándose en Pozuelo a partir de la última década del siglo XX varias bandas musicales, algunas de ellas han sido acreedoras de grandes premios, que han demostrado una elevada calidad en la interpretación de obras de grandes compositores de música clásica y maestros de la música tradicional folclórica: La Lira (1990), la Orquesta de Pulso y Púa El Paular (1995) y La Unión Musical (2006).

Las corales polifónicas comenzaron a llegar un poco antes: Ars Musicae, creada en 1983 como asociación cultural, Kantorei, procedente de la Asociación Cultural El Foro, Tintinabulum. La Casa de Extremadura y, creada más recientemente, La Coral de la Lira.

Todas estas entidades cumplen ampliamente su papel de facilitar la transmisión de los valores que la música aporta a cada uno de nosotros, pero hay que preguntarse si la excelencia que se les supone redunda, de la mejor manera, en el prestigio musical de nuestra ciudad.

En POZUELO PRESTIGIO creemos que hay talento interpretativo más que suficiente para denominar a Pozuelo como “La Ciudad de la Música”. Este mes de noviembre, con motivo de la festividad de Santa Cecilia, hemos organizado una mesa redonda para debatir, precisamente, de música en nuestra villa y de cómo proyectar hacia fuera ese talento de alta calidad que nos distinga frente a otras ciudades españolas con historia musical reconocida.

Recientemente, la ciudad valenciana de Liria ha sido distinguida por la UNESCO como Ciudad Creativa de la Música, reconocimiento que solo tienen 21 ciudades en el mundo entre las que se encuentra Sevilla. El enorme arraigo musical de sus gentes, contar con el apoyo de todas las instituciones valencianas, disponer de un conservatorio profesional de música, una coral polifónica, una joven orquesta y la banda de música civil más antigua de España, la Banda Primitiva, que ha celebrado este año su bicentenario, han sido las razones que han movido a la UNESCO a otorgar esta importante distinción a la ciudad de Liria.

Liria muestra un claro camino a seguir por ciudades con elevada sensibilidad musical como la que atesora la nuestra. Y aunque nos pueda parecer irrealizable por las dificultades que supone alcanzar la distinción de la UNESCO, corresponde a los poderes públicos promocionar e incentivar el progreso musical de Pozuelo para que sean las entidades privadas, que no deben ensimismarse en sus logros, las que tomen nuevas iniciativas que sean capaces de exportar su refinada calidad musical.

Jose Luis Alcañiz

POZUELO PRESTIGIO